lunes, 20 de febrero de 2012

Su jugo tiene más antioxidantes que el vino tinto, el de arándanos y el té verde, pero como fruta está lejos del protagonismo de la uva de mesa o la manzana. Todo porque a sus arilos, la parte carnosa y roja que rodea la semilla, lo comestible, es difícil llegar. Hasta ahora. Se ha descubierto que los altos niveles de polifenoles y antioxidantes del jugo de la granada ayudan a prevenir enfermedades neurodegenerativas, como alzheimer o parkinson y sirven en el tratamiento de dolencias cardíacas, incluso para combatir el cáncer. Razones suficientes para disparar su consumo como alimento funcional y productos semielaborados -al estilo de snacks- en Estados Unidos, Europa y Japón, incluso vino como se hace en Israel. Las dos marcas más conocidas de bebidas colas ya lo sumaron como ingrediente.
También son razones suficientes como para que la producción chilena, todavía incipiente, aumente en forma considerable.
"Como fruta, la granada es difícil de comer si no se tiene costumbre; mancha, a pesar de sus cualidades nutracéuticas, y se estima que el mercado de la fruta fresca se saturará a mediano plazo. La apuesta chilena debe apuntar a la agroindustria. Así como Chile posicionó vinos con mayor cantidad de antioxidantes, puede posicionar un jugo de granadas con esas mismas cualidades", explica Nicolás Frank, profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Chile.

POR LA CHITTTTTTTTTTTTTTTT VEN A MI GRANADA:(! 

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